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Para el lector, si es qua hubiera o hubiese alguno, debo empezar diciendo que The BEST  es el personaje que nos están vendiendo, y la Esteban es la persona, y no digo artista por hacer honor al sustantivo, que lo interpreta. BEST no es mas que un avatar creado por un equipo de guionistas, que bien merecería el premio nobel a la creatividad, ante el cual me descubro por estar sacando tan inmenso rédito a un personaje desnudo de cualquier atisbo de realidad.

Se  está vendiendo como real, una persona que tiene muy poco que ver con el personaje que interpreta.

Lo incomprensible no son los limitados valores de la persona, sino el hecho de que haya millones de televidentes que estén convencidos de lo real de las historias y sucedidos que en la pantalla acontecen a su ídolo, BEST. No tiene mucho sentido hablar-analizar-estudiar-sociologizar a una creación puramente mediática, capaz de encandilar a la audiencia un año tras otro. BEST no es otra cosa que una Esteban-marioneta que se ha aprendido su papel hasta el punto que podría estar sufriendo ya algún tipo de esquizofrenia, al no saber distinguir entre personaje y persona. El único mérito que se le podría atribuir es una innegable capacidad para interpretar el guión que le tienen marcado.

Mujer abandonada con embarazo consentido, nada menos que de un torero, y recogida por un manager que supo entrever el enorme potencial  televisivo del personaje. Si el torero se hubiera casado con la embarazada, la Esteban seria una desconocida ama de casa.

Jesulín es el auténtico padre de la BEST, porque enamoró a la Belén, la hizo una hija, y luego la dejó embarazada y sin novio. El torero, en razón de su paternidad, debería reclamar un buen royalty, para compartir con su antigua novia los gozos de unos ingresos euromillonarios.

El público compra BEST, cuando lo único que hay detrás, no es otra cosa que un ser guionizado.

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Teletrabajo y petroleo

Prohibir algo es, la mayoría de las veces, sinónimo de improvisación y cortoplacismo. No estoy hablando de si la crisis financiera era o no vaticinable, me estoy refiriendo a medidas a medio y largo plazo, cuyos resultados se obtienen a base de incentivar, que no de prohibir.

El teletrabajo es una forma de funcionamiento empresarial de la que comenzó a hablarse hace ya más de tres décadas, pero que, por unas u otras razones, poco o nada se ha hecho para promover su aplicación; una de las más comunes ha venido siendo la cobertura de la banda ancha tanto en conexiones fijas como móviles.

La telefonía móvil, el uso extendido de la banda ancha, y la reducción de costes del equipamiento digital, han terminado por derribar las barreras tecnológicas que pudieran impedir la implantación extensiva del teletrabajo. Estoy hablando de dificultades tecnológicas, que no de los obstáculos de tipo social, laboral o familiar, que deberán sopesarse para evitar efectos colaterales negativos, si el trabajador no necesita desplazarse hasta su puesto de trabajo para cumplir con sus obligaciones contractuales.

La actual crisis del petróleo, el consiguiente incremento de su precio, e incluso la posibilidad de su temporal desabastecimiento, se ha convertido en una seria amenaza para la delicada salud de las economías occidentales, todavía convalecientes del shock traumático – financiero recientemente padecido. Para evitar una recaída, que podría poner en serio peligro la curación del paciente, algunos gobiernos han recurrido a la aplicación de medidas, más o menos drásticas, para reducir la factura del barril de oro negro, y reducir la dependencia de esta fuente de energía.

Nuestro gobierno ha optado, una vez más, por la legislación restrictiva, reducir la velocidad máxima a 110 km/hora, en lugar de aplicar medidas mucho más eficaces basadas en el incentivo. No se trata de que los vehículos circulen a menor velocidad, sino que no salgan a la carretera.

Con el teletrabajo podrían ahorrase más de 12.000 M€/año, manteniendo los 120 Km/hora actuales. Teletrabajo (70% de la población activa con empleo), 50 Km/día para ir y regresar del trabajo, 10 litros /cien kilómetros consumo vehículo, 80 litros de gasolina por barril de crudo, 100 € por barril.

Estas cifras podrán ser más o menos válidas, pero lo que es incuestionable es que incentivar el teletrabajo reduce, entre otros, la factura del petróleo, el número de accidentes, y el nivel de contaminación.

Bien parece, que el camino por el que estamos transitando, dejará obsoleta la conocida frase de  Winston Churchill, la democracia es el sistema político menos malo. En época de crisis, y mas aun, por su profundidad, en la que estamos inmersos, junto a los que gritan eso ya lo había pronosticado yo, vociferan los que quieren destruir el sistema, los que le echan la culpa a los ricos y a los empresarios, sean o no sean ricos, los que acusan a la banca, la misma que les prestó dinero a bajo interés que luego utilizaron para especular en el sector inmobiliario,  y así una larga lista de causantes de nuestros males, sin que en ninguna de ellas, faltaría mas, aparezca nuestro nombre ni el de nuestra honesta, honrada y sufrida familia. El partido de la crisis, se está jugando en un campo vacío de balones, pues todos los esféricos se han ido amontonando fuera del césped. 

Parece bien cierto que una de las causas principales de la crisis, no ha sido otra que la laxa regulación del sistema financiero, y el afloramiento de una economías virtual, que no aporta valor añadido alguno a la economía real, y que se nutre principalmente de la especulación. Ciertos avatares que trafican al otro lado del espejo, han conseguido tan alto nivel de influencia que pueden destruir gobiernos, dejar en bancarrota a un país, y todo ello con el simple hecho de apretar una tecla. 

Asumir que los males causados por el sistema financiero se eliminarían de raíz, endureciendo la regulación, controlando sus ganancias, disminuyendo los sueldos de sus consejeros,  o bien obligando a la gratuidad de los servicios prestados, es una forma más de incrementar el número de balones que se han sacado del campo de juego. 

El balón financiero con el que tenemos que jugar el partido de nuestro futuro vivencial  no es tal balón, sino un enmarañado nudo gordiano, en el que se mezclan, se cruzan y entrecruzan, intereses monetarios, financieros, políticos, gubernamentales, legislativos y hasta nacionales, agravados por el hecho que, al fin y a la postre, ninguno de los anudados parece tener el mas mínimo interés en que se le desanude. 

Para la ya enredada ciudadania, cada vez menos soberana, por mucha foto facebukiana o trino que le pongan a tiro de tecla, lo cierto es que el Estado, se ha metamorfoseado en lo único que tiene estado permanente, lo demás, es pura circunstancia prescindibleMuchos han sido los Gordion(es) que en este Occidente, antaño apodado Frigia, han enmarañando un nudo para que los bueyes (que cada cual ponga el símil que mejor le parezca) que arrastran su carro (idem), no se salgan de la yunta (mas de lo mismo). ¿Habrá que esperar que un nuevo líder con redaños, deshaga el nudo con las leyes de la neodemocracia repitiendo lo que antaño dijera Alejandro: es lo mismo cortarlo que desanudarlo.

Uno año más, ya son dos mil
y en cualquier rincón del mundo,
se celebra su nacimiento
con gran esperanza y fe, 

Pediría al niño Dios
que cuide de los parados,
pues no hay tragedia mayor
como un futuro truncado. 

Y aunque sea mucho pedir,
yo también añadiría
que erradique ya esta plaga
de corrupción desmedida.

A los tres reyes, los magos,
un ruego yo les haria,
que sus tres regalos tres,
se conviertan en tres C’s 

Al panal dos punto cero
do conocimiento habita,
cien mil cibernautas van.
en busca de tan rica miel. 

Año del diez mas uno,
de economía incierta,
hagamos el gran esfuerzo
de guardar algo en la cesta. 

Nadie nos regala nada,
y como dice el refrán,
si en el trabajo haces pan,
te llevarás ciento mas. 

24 de diciembre de 2010

El rey Gorm el viejo gobernó en Jutland, la principal península de Dinamarca. En el año 908 su mujer Thire dio a luz a un niño al que se le llamó Harald, y que posteriormente fue conocido como Harald Blatand (Bluetooth), apodo tomado de las palabras danesas “bla” que significa tez oscura y “tan” que quiere decir gran hombre. Harald conseguiría que sus súbditos vivieran en armonía pues logró que llegaran a hablarse entre ellos. Este interés por la comunicación entre lo próximo fue lo que llevó a Ericsson,  en el año 1994, a dar el nombre de Bluetooth a su tecnología de redes sin hilos; dado que Harald consiguió la unión de Dinamarca y Noruega, también se prestaba por ello a ser el padrino de una tecnología pensada para integrar las comunicaciones con los ordenadores. 

La idea que dio nacimiento a este sistema data de 1994 cuando Ericsson investigaba una interface radio de baja potencia para conectar los teléfonos móviles a otros dispositivos. En febrero de 1998 las empresas Ericsson, Nokia, IBM, Toshiba e Intel forman el SIG (Special Interest Group) encargado de definir las especificaciones de una tecnología que, aunque no sea aun un Standard oficial, ya puede ser considerada como un estandar de facto. Como el viejo Harald hacia, rodearse siempre de los mejores, así también procedería Ericsson en la constitución del SIG pues lo formó en alianza con dos líderes de móviles, las dos empresas mas importantes en laptop, y la número uno en proceso de señales. 

Bluetooth es una tecnología almacenada en un solo chip, de bajo coste y enlace radio para pequeñas redes, con lo que forma parte de la familia WLAN ( Wireless Local Area Network ). Este terreno ha estado siempre dominado por el protocolo IrDA ( Infrared Data Assotiation ) pero este tipo de sistemas tiene el inconveniente de que el alcance está muy limitado, se necesita visión interrumpida de extremo a extremo y solo es factible hacer conexiones punto a punto. Con Bluetooth se pueden construir pequeñas redes, PAN ( Personal Area Network ) también llamadas piconet y en las que todos pueden hablar con todos a distancias de 10 mts (30 con repetidores) y con velocidades de hasta 1 Mbps; varias piconet pueden formar una scatternet. Para el enlace radio se emplea la banda de 2,4 Ghz que es de uso libre en la mayoría de los países. La modulación se realiza por salto de frecuencia portadora, produciéndose 1600 saltos por segundo, lo que equivale a que los slots de información tengan una duración de 625 microsegundos. 

Darle a la gente la libertad de crear aplicaciones de forma simple, siendo estas seguras y fiables. Esta versatilidad favorece la movilidad y proporciona comunicaciones innovadoras para la interacción hombre máquina. Quedan así sintetizados los cinco valores básicos de una novedad que, según algunos, va a revolucionar el mundo de la IT y que según otros se va a quedar para mejorar la funcionalidad de los juegos de niños. La empresa de estudios de mercado Allied Business Intelligence, predice que en el año 2005 habrá en el mundo más de mil millones de dispositivos con chip Bluetooth.

Las aplicaciones están aún por llegar pero a la Conferencia de Empresas Desarrolladoras celebrada el pasado mes de diciembre en San José (California) acudieron mas de 3000 empresas y se montaron 82 stands. Algunos la llamaron la feria del gadget, a tenor de algunas demostraciones como la de la empresa Parthus Technology, procedente de Dublín, que presentaba un sistema en el que seleccionando el icono de licor se obtenía este de una máquina expendedora. Ya en un plano de absoluta seriedad, y según los expertos de la Xerox, esta tecnología va a facilitar a los discapacitados el acceso a las impresoras y otros dispositivos, al multiplicarse las posibilidades de interfaces mediante el chip Bluetooth. 

Parece que de la informática personal vamos a pasar al proceso en libertad hecho posible por la conjunción de tres tecnologías, Internet, telefonía móvil y Bluetooth. Cobrarán así sentido dos tipos de redes que, al que esto escribe, se le ocurrió bautizar como DAN ( Domus Area Network) y CAN (Corpus Area Network ). Navegar tumbado en el sofá por los procelosos mares cibernéticos será algo tan sencillo como encender el televisor desde la puerta de la calle, o descargar el correo de la oficina en nuestro PC doméstico mientras nos quitamos el abrigo al llegar a casa. 

Según todas las previsiones, parece ser que vamos a alcanzar el nirvana del proceso móvil-interactivo-instantáneo-seguro, pero muy probablemente será a costa de renunciar a nuestra libertad más íntima. Entre tanta tecnología, y si no espabilamos, podríamos llegar a perder nuestra alma. 

Luis Arroyo
PCMagazine
Febrero 2001

Si las empresas están cambiando, a impulsos de las nuevas tecnologías, nosotros tenemos que adaptarnos a este cambio y tratar de liderarlo. Esta podría ser una síntesis personal de lo tratado en las Jornadas de Directores y Secretarios de Cámaras, celebradas en Madrid, el pasado mes de Julio.

La organización de los debates, fue encargada a Knowsquare, think tank de directivos, y se me dio la oportunidad de participar en una de las mesas redondas, sobre el tema Tecnología y Redes Sociales

Algunos de los mensajes que traté de transmitir en mi breve intervención, y como no podía ser de otra manera, giraron alrededor de la filosofía de las 3C. Comunicar, para que el mensaje de las Cámaras llegara con claridad a todas las empresas; Compartir internamente la experiencia acumulada en cada una de las Cámaras, en beneficio del colectivo al que sirven; Colaborar, potenciando al máximo la amplia oferta de servicios que vienen ofreciendo a las empresas. 

Las preguntas, sugerencias y puntos de vista de los participantes en las Jornadas, sobre esta cuestiones, dejaron bien a las claras, que los allí presentes, mas de 80 directivos de otras tantas Cámaras de Comercio, apostaban por reinventarse, para facilitar el cambio de cultura que debían abordar. 

El estilo 3C, no es cosmética de cara a la galería, ni un simple cambio de procedimientos, es una auténtica transformación de cómo se concibe la empresa, como enfocar las relaciones internas en bien de la mejora de resultados, y, sobre todo, como debe cambiar radicalmente la forma de relacionarse con los clientes. 

No es un cambio fácil, y además del temor que todo cambio promueve, en muchos casos se trata de abandonar hábitos de comportamiento muy arraigados, para abrazar otros, desconocidos, y de resultados inciertos. 

En el desarrollo de las Jornadas, tuvieron cabida todos esos sentimientos encontrados, pero al final quedó muy claro que, tenían que reinventarse y estaban dispuestos a hacerlo. 

Estas líneas no pueden ser tomadas como acta o resumen de las Jornadas, sino como las percepciones de un participante activo, que en su larga vida profesional ha tenido que afrontar estos, a veces dolorosos, cambios. 

Los tiempos del nunca pasa nada, y si pasa no importa, quedaron ya arrumbados en el pasado siglo.

EL QUE TENGA PENSADO IR A VER ESTA PELICULA, QUE NO LEA ESTA ENTRADA

Condenados a los avatares y demás digitocriaturas en estado tridimensional, cuando ya parecía que todo seguiría igual de aburrido y predecible, salta a las pantallas una gran película, de las que ya no se filman, porque lo que cuenta en ellas, no es la acción, sino el alma del protagonista. Es bien cierto que sus cortos de publicidad inducen a imaginar un thriller trepidante, y quizás por eso, al finalizar la proyección en una sala a rebosar, los espectadores manifiestan su desagrado por no haber visto lo que ellos esperaban.

Un asesino a sueldo, perteneciente a no se sabe qué mafia, decidido a salir de su sórdido mundo, sabiendo que van a por él, pues nadie puede salir de esos mundos, salvo para ir al otro.

Le envían a un pequeño pueblo perdido en los Abruzos italianos, para cumplir la última misión que le encarga su jefe, fabricar un fusil de largo alcance y gran precisión.

La acción se desarrolla en un paisaje abierto pero opresivo, en el que se ubican dos pueblos con casas apiñadas en pequeñas colinas, vías estrechas, escaleras en lugar de calles, y circulación de vehículos inexistente.

El protagonista, George Cluny, hace una interpretación soberbia, proyectando su alma en un rostro sin recurrir a ningún gesto innecesario,  transmitiendo sus más profundos sentimientos, su brutal y total soledad, y aguantando unos larguísimos primeros planos. 

Calles angostas, carreteras solitarias en donde solamente se iluminan los pocos metros que cubren los faros del viejo coche del protagonista. Bares y restaurantes vacios, con manteles a cuadros, mesas sin comensales, y una sola persona sentada frente a una taza de café. Noches en duermevela, en las que pesadillas y remordimientos, se reparten los insomnios a partes iguales.

El protagonista lucha desesperadamente por conseguir su libertad, pero al final, con todos los ases en la manga, la partida se la ganan desde el mas allá.

Película para ver mas de una vez para recrearse en los encuadres, el tempo, la fotografía, los paisajes, sobre una pantalla en la que siempre está presente la soledad de un ser atormentado, en busca de una libertad que se le niega